La encuesta fue realizada entre el 13 y el 14 de octubre a 2,520 electores de 153 municipios brasileños, con un margen de error de dos puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95 %. Además de los porcentajes atribuidos a cada candidato, el sondeo registró un 6 % de votos blancos o nulos y un 2 % de personas que no sabían o no respondieron.
La diferencia entre ambos candidatos se redujo con respecto al sondeo anterior de Datafolha, en el que Flávio Bolsonaro registraba un 49 % frente al 45 % de Lula. Los nuevos datos reflejan una competencia estrecha, con ambos resultados dentro del margen de error de la encuesta.
Mientras tanto, Lula enfrenta cuestionamientos de sus adversarios por la gestión gubernamental y el manejo de los recursos públicos, en un escenario marcado por la polarización política. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, busca consolidar el respaldo de los electores que apoyan el proyecto político de su familia.
La disputa también refleja la división entre sectores que respaldan la continuidad del actual Gobierno y quienes promueven un cambio de orientación política. Ambos candidatos deberán mantener sus esfuerzos de campaña para convencer a los votantes durante los últimos días antes de la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
No obstante, los resultados de una encuesta representan una medición de las preferencias en un momento determinado y no garantizan el desenlace electoral. La diferencia de dos puntos porcentuales entre los candidatos se encuentra dentro del margen de error, por lo que el sondeo no permite establecer una ventaja estadísticamente concluyente.