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En una charla sobre los retos que enfrenta el sistema financiero, el economista Osvaldo Lagares resaltó que, aunque el uso de dinero digital y de plataformas electrónicas de pago ha crecido notablemente, la disponibilidad de efectivo sigue siendo imprescindible cuando se presentan situaciones de emergencia.
Lagares puntualizó que la dependencia excesiva de la tecnología puede resultar peligrosa para economías que ya son vulnerables, pues cualquier interrupción prolongada del suministro eléctrico o de la conectividad a internet podría paralizar los servicios financieros electrónicos que gran parte de la población utiliza a diario.
Como referencia, citó casos recientes en los que autoridades de ciertos países recomendaron a sus ciudadanos conservar una reserva de efectivo para hacer frente a contingencias derivadas de conflictos, ataques a infraestructuras críticas o fallas técnicas que dejaron fuera de línea los sistemas de pago digitales.
El especialista planteó que naciones expuestas a huracanes y fenómenos climáticos extremos deben contemplar escenarios similares: “Si llega un evento climático y cae la red eléctrica, ¿qué va a pasar con los pagos?”, preguntó, subrayando la urgencia de contar con efectivo como respaldo.
En su análisis, Lagares afirmó que el desarrollo del dinero digital, la inteligencia artificial y otras tecnologías financieras debe ir acompañado de mecanismos que aseguren la continuidad de los pagos y el acceso a los recursos en situaciones de crisis, pues la resiliencia operativa será tan crucial como la innovación tecnológica para mantener la estabilidad del sector.
Finalmente, identificó tres pilares que, según él, marcarán la evolución del sistema financiero en los próximos quince años: el dinero digital, la inteligencia artificial y la tecnología de cadena de bloques, recordando que la capacidad de respuesta ante emergencias debe ser parte integral de cualquier avance.